El “Karoshi” , exceso de trabajo fatal.


La vida laboral en Japón y sobre todo en las grandes ciudades se tornó a partir de los años 70´s en un verdadero asunto de supervivencia ya que debido al alto nivel de competitividad que exigen las empresas a sus trabajadores, estos tienen que dar más que el mejor de sus esfuerzos por cumplir con el trabajo encomendado, incluso su propia vida.

El llamado “Workaholic” o ser adicto al trabajo no es una situación que eligan los ejecutivos, directores, jefes y “Salaryman” nipones sino mas bién es una necesidad absoluta y primordial para ser competitivos en una economía exitosa como la nipona, de ahí que esta clase de trabajadores tengan que trabajar hasta 18 horas diarias o más para cumplir con los objetivos y metas de las empresas, muchas de las cuales abusan del concepto del honor y de “ponerse la camiseta” para sobre-explotar a  sus empleados incluso sin pagárles esas horas extra.
Es por esa razón que es muy común y hasta curioso para [email protected] turistas que visitan Japón el ver en las estaciones de trenes, parques y hasta banquetas hombres vestidos de traje y portafolios dormidos en bancas y en el piso  exahustos por las largas jornadas laborales; Esta situación es tan normal para [email protected] nipones que hasta la misma autoridad indica a los cuerpos de seguridad no interrumpir el sueño de los “Salaryman” dejándolos dormir donde sea que estos hayan caído completamente agotados.

Sin embargo este fenómeno no termina ahí ya que en casos extremos ese sueño reparador se convierte en un sueño eterno al sobrevenir el fallecimiento de la propia persona. A la muerte por exceso de trabajo en Japón se le conoce con el nombre de “Karoshi”.

El primer caso conocido de karoshi se registró en 1969. Consistió en el fallecimiento de un trabajador de 29 años, perteneciente al departamento de facturación de la compañía periodística más importante del Japón, a causa de un infarto. Este caso fue inicialmente considerado como “muerte súbita ocupacional”.
En 1987, el Ministerio de Trabajo japonés, presionado por el crecimiento del interés de la opinión pública japonesa hacia este tema, comenzó a publicar las estadísticas generadas acerca del karoshi.
En 1990 se publicó “Karoshi, When the Corporate Warrior Dies” (Karoshi: cuando el Guerrero Empresarial muere). Entonces, el término karoshi se introdujo en el idioma inglés. Y fue cuando unos pocos periódicos y canales de televisiones occidentales se mostraron interesados en informar sobre este fenómeno.
Realmente fue en 1991 cuando los periódicos occidentales sí difundieron más ampliamente informaciones sobre el Karoshi; entonces se enviaron comisiones japonesas al extranjero, y aparecieron oficinas de información para los trabajadores japoneses del exterior tanto en Nueva York como en Bruselas. La problemática fue presentada y debatida ante el Subcomité de los Derechos Humanos de la ONU. Pero habían transcurrido 2 décadas para llevar a la opinión pública el conocimiento general acerca del karoshi.

Se calcula que más de 10.000 japoneses mueren al año de karoshi. La muerte por karoshi es repentina y sobreviene por hemorragia cerebral o insuficiencia cardiaca o respiratoria, debido a un exceso de fatiga que produce alta presión y endurecimiento arterial. Las personas más propensas tienen entre 40 y 50 años, y más de la mitad son ejecutivos, empleados de oficina y funcionarios públicos. El karoshi ha puesto de manifiesto que el llamado “milagro japonés”, tiene muy poco de milagroso y mucho de sobreexplotación.
Según el Consejo Nacional de Defensa de las Víctimas de karoshi, constituido por un grupo de abogados fundamentalmente de Tokio, el problema afecta a todos los grupos de trabajadores. Los casos de muerte han ocurrido en todo tipo de industrias, desde plantas de montaje de coches hasta restaurantes de comidas rápidas y bancos. El Consejo considera que la causa básica de estas muertes hay que buscarlas en la gestión empresarial del sistema japonés y rechaza las sugerencias de que los propios trabajadores son responsables de su muerte.
Un factor importante para sucumbir al karoshi es el excesivo número de horas de trabajo. Los trabajadores japoneses trabajan 400 horas más que los franceses y alemanes. Un informe del Consejo, realizado hace unos años, apuntaba ya la necesidad de medidas que pusiesen remedio al exceso de estrés físico y mental.

De hecho, según cifras oficiales muy conservadoras, al menos 147 personas fallecieron en Japón durante el pasado año fiscal (2006), debido al “karoshi”, la muerte por exceso de trabajo, informó el día de hoy el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar.
Además 66 personas se suicidaron o intentaron acabar con su vida por cuestiones relacionadas con la presión laboral o por trabajar por encima de su horario, lo que supone una cifra récord en Japón, según informó la agencia Kyodo. De los afectados, el 25 por ciento trabaja en los sectores de transporte y telecomunicaciones, según el informe.
Un portavoz de Ministerio de salud criticó el hecho de que muchos japoneses “estén trabajando bajo una fuerte presión y se les exijan resultados sin recibir a cambio el suficiente apoyo por parte de la empresa”.

Fuentes: The POLITICAL ECONOMY OF JAPANESE KAROSHI
(Death from Overwork)*
Tetsuro Kato “Democracy, Economy and the Workplace” (Chair: W. Rand Smith) of the XVIth World Congress of the International Political Science Associa-tion, 20-25 August 1994, International Congress Centrum Berlin.

Link: http://members.jcom.home.ne.jp/katori/Karoshi.html

-Kyodo Agency