Los «Matsuri» de verano en Japón


Con la llegada del verano llegan también las vacaciones escolares pero también las clasicas y tradicionales festividades religiosas en todo Japón, los llamadas «Matsuri», seguramente [email protected] de ustedes han visto que por estas fechas se hacen de uso común los kimonos y la vestimenta tradicional japonesa, los templos «Shintoistas» ofrecen sus servicios de misas, plegarias y amuletos para la buena suerte a toda la población como si fueran centros comerciales garantizando los mejores resultados y respuesta inmediata a sus plegarias y peticiones, pero más allá de la mercadotécnia, existe un profundo respeto por la tradición y todo el país se une a estas celebraciones.
Una de estas festividades es el llamado Tanabata:

La fiesta japonesa conocida con el nombre de Tanabata figura como una de las cinco grandes fiestas tradicionales que se celebran en Japón. Según el calendario lunar, ésta tenía lugar todos los años el día 7 de julio. En esta época del año es cuando florecen los campos de arroz y a su vez abundan las plagas y los tifones que pueden poner en peligro estos campos. Con el fin de evitar estas desgracias y garantizar así una cosecha abundante en otoño, desde la antigüedad se rezaba al dios que protegía los campos de arroz. Se creía que esta divinidad era en realidad un antepasado que se había reencarnado. Así, desde el día 7 de julio por la mañana daba comienzo esta celebración.
Por otra parte, también hay que destacar que el origen de esta fiesta procede de la antigua China, en donde esta fecha simbolizaba la celebración de un evento de carácter astronómico: la conjunción de las estrellas Vega (constelación de la Lira) y la estrella Altair (constelación del Águila). Ambas estrellas son las más visibles en las noches de verano junto con la estrella Deneb en la constelación del Cisne.

Según la tradición, la estrella Vega simboliza a Orihime, una princesa que se destacaba por su habilidad como tejedora y por ello realizaba todas las vestimentas para los dioses del cielo. Un día, Orihime se enamora de un joven llamado Hikoboshi (simbolizado por la estrella Altair), una persona muy trabajadora que se dedicaba al cuidado del ganado. Ambos contraen matrimonio y comienzan una vida llena de felicidad, hasta tal punto que se olvidan de sus respectivas labores cotidianas. Los dioses del cielo al ver que no trabajaban, decidieron separarlos a ambos lados de la orilla de la Vía Láctea, pero prometiéndoles que se reunirían una vez al año, en concreto el día 7 de julio según el calendario lunar. La fiesta del Tanabata tiene también su origen en esta historia.
En la actualidad, la fiesta del Tanabata se celebra en todo Japón. Para ello, el acto principal consiste en adornar en voluminosas ramas de bambú, una serie de tiras de papeles de colores, escribiendo en ellas los deseos de cada persona. A su vez, se adornan también con otros motivos de papel (algunos fáciles y otros un poco complicados) que representan por un lado el deseo por una buena cosecha (frutas y verduras del tiempo realizadas en papel) y motivos relacionados con la historia entre Orihime y Hikoboshi como son las vestimentas y bolsos realizados en papel. También se adornan las plantas de bambú con origami como pueden ser las grullas, globos, así como diversas tiras de papel de colores y otros adornos llamativos.

Una vez realizados los adornos, cada persona debe colocar en las ramas del bambú, sus adornos y sus tiras de papel con el deseo escrito. Para que los deseos se hagan realidad, terminado el día 7, se transportan las ramas de bambú hasta el río (que sería como una representación de la Vía Láctea) y se depositan en ella para que la corriente del agua transporte los deseos y se cumplan.
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