Celebran las fiestas de un tradicional año nuevo en Japón


Con el primer rayo de sol del año nuevo que se levanta sobre Japón, el país entero empieza a celebrar su fiesta nacional más importante, un tiempo para pasar con la familia, vivir las tradiciones y revivir la esperanza.

Las familias se han reunido por toda la nación bajo un mismo techo para celebrar la llegada del Año Nuevo. Las oficinas de gobierno en todo el país están cerradas durante los tres primeros días del año, y la nación entera se encuentra en un virtual estancamiento.

Para prepararse para recibir el nuevo año, los miembros de la familia se mantienen ocupados durante los últimos días del año viejo haciendo las compras y arreglando la casa.

Serpientes decorativas que se ofrecen en una tienda en la zona de Asakusa de Tokyo antes de la llegada del año 2013, año de la Serpiente. La serpiente es uno de los animales que dan nombre al ciclo de 12 años del zodíaco chino. El sistema zodiacal es seguido en Japón también, pero se mide con el año nuevo occidental en lugar del Chino. El 2013 será como la Serpiente, discreta, modesta y laboriosa.

La tradición de los “Osechi Ryori”, alimentos encargados a tiendas y almacenes durante las fiestas de año nuevo, es una manera de aliviar el trabajo de las amas de casa en la tarea diaria de preparar las comidas, aunque sólo sea por unos días. Debido a la necesidad de comprar los alimentos tradicionales para las cajas de osechi Ryori, muchos distritos comerciales experimentan algunos de sus momentos más intensos de trabajo durante el período de fin de año.

Los grandes almacenes de todo Japón ofrecen su habitual “fukubukuro” (bolsas de la fortuna). Estas bolsas se venden los primeros días del año y hay mucha gente que hace largas filas el día 1 ó 2 de enero para no quedarse sin su Fukubukuro, sobre todo en las tiendas de marcas prestigiosas, donde el valor de los objetos del interior de las bolsas pueden ser realmente altos, y si hay suerte, se pueden encontrar dentro de la bolsa pagando menos de su valor.

Las flechas de Hamaya están a la venta cerca de los templos templo como una forma de atraer la buena suerte y alejar la mala suerte. Hasta principios de la era Meiji (1868-1912), las hamaya eran los regalos destinados a celebrar el primer Año Nuevo para los bebés varones y se acompañaban por lo general con un par de arcos decorativos.

La época de Año Nuevo es también un tiempo para disfrutar de los aspectos tradicionales de la cultura japonesa, como el visitar los templos y comer “mochi”, una especie de pastelillos hechos con una masa de arroz dulce pegajoso.

Con la economía nipona que se ve superada por sus vecinos asiáticos y todavía con las cicatrices tras el gran terremoto del este ocurrido en marzo del 2011, la gente más que nunca siente la necesidad de hacer la primera visita tradicional a los templos y santuarios para orar y pedir por un mejor año nuevo.

Fuente: JS/YEA