jul
21
2005
| La mujer extranjera y la violencia en Japón. |
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| jueves, 21 julio 2005 | |
Hasta hace algunos años, la ley no entraba al hogar. El maltrato hacia las mujeres no sólo era tolerado, sino incluso era parte de la vida común, trivializado como un problema aislado o permanecía completamente invisible, como secreto mantenido dentro de las paredes del seno familiar. Ésta violencia se ha hecho extensiva no sólo hacia la mujer japonesa, sino también hacia las mujeres extranjeras que en situación de matrimonio o noviazgo viven en el país, muchas de ellas originarias de Latinoamérica, China, Indonesia y Korea, alejadas de sus familias o en situación migratoria irregular.
La violencia más común es el maltrato físico. Según el buró sobre violencia doméstica, el 15.5% de las mujeres en Japón ha sufrido violencia física de parte de su esposo o novio. El 5.6% ha sufrido amenazas violentas de parte de su esposo o novio, y el 9% ha sufrido cohersión sexual de parte de su esposo o novio. En total, 1 de cada 5 mujeres ha sufrido violencia física de uno o más de éstos tipos. Las formas más típicas de violencia son: golpear, patear, lanzar, ahorcar, tirar un objeto, tirar de cabello, apuntar con cuchillo de cocina, lanzar por la escalera, quemar con cigarrillo, no dejar entrar en la casa, destruir y desechar lo precioso, lanzar insultos ante el público, coaccionar el acto sexual aunque no lo desea, no colaborar en impedir la concepción, hacer ver pornografía a la fuerza y tratar a la mujer como un instrumento, no cargar con los gastos para la vida, impedir a la mujer trabajar fuera y ganar ingresos por cuenta propia, etc. El 4.4% de las mujeres expresan que "han sentido sus vidas en peligro", debido a ésta violencia de su esposo o novio. Las "Normas sociales". Tradicionalmente, la mujer japonesa enfrenta sus espectativas de matrimonio en base a la analogía de "Pastel de navidad". Las mujeres que no se han casado a la edad de 25, (como el pastel de navidad), se convierten en objetos indeseables e inservibles para el matrimonio después de esa fecha. Por su parte, el divorcio es estigmatizado por la sociedad, debido a la importancia de extender la familia y los roles de la mujer en el entorno familiar. La compatibilidad entre las familias juega un importante papel en el matrimonio, especialmente si éste fué arreglado por sus padres. En caso de divorcio, es común para una mujer primeramente consultar y tener la aprobación de la familia antes de que ella decida divorciarse, en caso contrario permanece casada aún en las peores circunstancias de maltrato y humillación. Muchos casos de violencia involucran hombres con altos grados académicos o altos puestos, aunque también puestos menores pero que exigen cierto grado de responsabilidad y poder, asociándose el poder que tienen sobre la sociedad de la cual su esposa, como objeto manipulable forma parte. Esos grupos representan hombres con conocimiento y poder, siendo las esposas controladas financieramente por sus esposos, aislándolas de su familia y amigos y muchas veces incapaces de buscar asistencia ó ayuda externa.
La mujer japonesa actual. En el Japón actual, la proporción de mujeres universitarias se ha incrementado gradualmente y la brecha entre hombres y mujeres se ha reducido, lo que ha propiciado que las mujeres no sean dependientes de sus esposos. La proporción de divorcios han aumentado del 3.1 % en 1947 a más de 20% en 2000. En 1970, la duración de un matrimonio al divorcio era de 6.8 años, entanto que a finales de los 90s alcanzó los 10 años, lo que indica que más parejas con muchos años de casados están optando por el divorcio. En la actualidad, el promedio de matrimonio en la mujer japonesa es a los 27 años (y aumentando). En 1980, el 80% de las mujeres a los 28 años eran casadas. Ahora, el 55% lo son. Cerca de 7 millones de mujeres solteras mayores de 25 años viven en casa de sus padres, y trabajan ayudando el gasto familiar, prefiriendo tener una vida de soltería con ciertos lujos (ropa, accesorios) a vivir una vida en matrimonio. Además, el estilo de "citas", común en USA , no les agrada, por lo que mantienen una vida social centrada en el trabajo, la escuela y la familia primaria. Raramente se dispone de tiempo para socializar y conocer gente, y en pocas ocasiones se vé a hombres y mujeres comer juntos, excepto en algunas festividades. La mujer japonesa moderna vive entonces su vida en solitario, siguiendo la alegría que los medios materiales, su vestimenta y su trabajo le pueden proporcionar. La mujer extranjera (que vive en Japón), en condición de maltrato. Es relativamente fácil para una mujer japonesa encontrar un lugar para vivir. La mujer extranjera en condición de maltrato, por el contrario se tiene que enfrentar a una inmensa cantidad de problemas. Muchas de esas mujeres tienen visas caducadas y se encuentran en indefensión hacia sus abusivos esposos japoneses. Una mujer Americana tenía 3 niños con su esposo japonés, y fué arrojada de su hogar por su esposo. Se le encontró golpeada y durmiendo en un parque, después de 2 años de andar vagando sin hogar. Ella tenía una visa de residente permanente por su matrimonio, pero su esposo se negó a darle ayuda. El 50% de las mujeres apoyadas por ONGs (Organizaciones No-Gubernamentales) como HELP! y el CCM (Centro de Consulta para Mujeres), han escapado de la violencia doméstica. Durante el proceso de divorcio forzado, las mujeres apoyadas por éstas ONGs son perseguidas y humilladas por sus esposos, obligándolas a vivir escondiéndose. Pero los problemas para la mujer extranjera incluyen además problemas financieros, búsqueda de apartamento, trabajo, regularización de visas y educación de los hijos (mid-japanese). Otras mujeres extranjeras aún en situación de noviazgo al ser víctimas de la violencia han optado por el suicidio o por el regresar a sus países, proceso que algunas veces no es posible por el alto costo, o por miedo a enfrentar las leyes migratorias. Las leyes y organizaciones de ayuda para las mujeres extranjeras. En abril de 2001, se creó la primer ley contra la violencia familiar, formándose el Comité Especialista en Violencia Contra la Mujer. Éste comité, supervisado por el Consejo para la Equidad de Género, conduce estudios sobre posibles medidas presentes y futuras para combatir la violencia, crímenes sexuales, explotación sexual y comportamiento de acecho (hombres que persiguen mujeres). Se creó la Ley para la Prevención de la Violencia a la Esposa y la protección de Víctimas, la primera ley de éste tipo en su historia. La ley otorga protección, al prohibir el acercamiento y obligar al esposo a desocupar el domicilio. La mujer extranjera sin embargo, entra en otras prerrogativas, pues su condición legal en el país le impide ejercer muchos de sus derechos, por lo que se vé en condiciones más difíciles de indefensión.
Referencias: Centro de Consulta para Mujeres Extranjeras (en Japón) CCM - Japón en Español. Domestic Violence in Japan. Japanese Women Now. Comité contra la Violencia hacia la Mujer. A Life Free of violence. Revisado el: 21-07-2005 07:22
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Yumeki 








Hasta hace algunos años, la ley no entraba al hogar. El maltrato hacia las mujeres no sólo era tolerado, sino incluso era parte de la vida común, trivializado como un problema aislado o permanecía completamente invisible, como secreto mantenido dentro de las paredes del seno familiar. 

CCM -Centro de Consulta para Mujeres –Organización No- Gubernamental (Entidad Privada)






¿neto el gobierno no sabia?
y yo de lengua me como un taco.
... lo único que de cierta manera alivia la situación es que ya existen leyes que las protegerán en caso de maltrato
y alla me las magullan
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y ¿por qué tanta gente admiramos ese país si ,como decís, tiene tantos defectos?.......pues porque allí hay menos "problemas" que en otros sitios .... porque quizá lo del maltrato a la mujer si sea preocupante , pero no hay otros problemas mayores (que ahora no mencionaré)